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Esclerosis múltiple

Esta afección del sistema nervioso causa una serie de síntomas. Aunque no existe una cura, es posible tener largos períodos de remisión.

Perspectiva general

Daño en los nervios

En la esclerosis múltiple, la capa protectora de las fibras nerviosas se daña y puede acabar destruyéndose. Esta capa protectora se denomina mielina. Según dónde ocurra el daño del nervio, la esclerosis múltiple puede afectar la vista, la sensibilidad, la coordinación, el movimiento y el control de la vejiga o del intestino.

La esclerosis múltiple es una enfermedad que causa la rotura de la cubierta protectora de los nervios. La esclerosis múltiple puede causar entumecimiento, debilidad, problemas para caminar, cambios en la visión y otros síntomas. También se conoce como esclerosis múltiple.

En la esclerosis múltiple, el sistema inmunitario ataca la vaina protectora que recubre las fibras nerviosas, llamada mielina. Esto interrumpe la comunicación entre el cerebro y el resto del cuerpo. Con el tiempo, la enfermedad puede causar el deterioro o el daño permanente de las fibras nerviosas.

Los síntomas de la esclerosis múltiple dependen de la persona, de la ubicación del daño en el sistema nervioso y de la gravedad del daño en las fibras nerviosas. Algunas personas pierden la capacidad de caminar por sí mismas o de moverse. Otras pueden tener largos períodos entre ataques sin nuevos síntomas, lo que se denomina remisión. El curso de la enfermedad varía en función del tipo de esclerosis múltiple.

La esclerosis múltiple no tiene cura. No obstante, existen tratamientos que ayudan a acelerar la recuperación de las crisis, cambiar el curso de la enfermedad y controlar los síntomas.

Tipos

Algunas afecciones se clasifican en etapas, pero la esclerosis múltiple se clasifica en tipos. Los tipos de esclerosis múltiple dependen de la progresión de los síntomas y la frecuencia de las recaídas. Los tipos de esclerosis múltiple son los siguientes:

Con recaídas y mejorías

La mayoría de las personas con esclerosis múltiple tiene el tipo con recaídas y mejorías. Tienen períodos con síntomas nuevos o recaídas que aparecen durante días o semanas y, por lo general, mejoran en forma parcial o total. Estas recaídas están seguidas de períodos tranquilos de remisión de la enfermedad que pueden durar meses e incluso años.

Secundaria progresiva

Entre el 20 % y el 40 % de las personas con esclerosis múltiple con recaídas y mejorías pueden desarrollar con el tiempo una progresión constante de los síntomas. Esta progresión, con o sin períodos de remisión, podría ocurrir entre 10 y 40 años después del inicio de la enfermedad. Esto se conoce como esclerosis múltiple secundaria progresiva.

Si los síntomas empeoran, por lo general, se convierten en problemas de movimiento y para caminar. La tasa de progresión de la enfermedad varía enormemente entre las personas con esclerosis múltiple secundaria progresiva.

Primaria progresiva

Algunas personas con esclerosis múltiple presentan un inicio gradual y una progresión constante de los signos y síntomas sin recaídas. Este tipo de esclerosis múltiple se conoce como esclerosis múltiple primaria progresiva.

Síndrome clínico aislado

El síndrome clínico aislado se refiere al primer episodio de una enfermedad que afecta la mielina. Tras más pruebas, es posible que se diagnostique como esclerosis múltiple u otra afección.

Síndrome radiológico aislado

El síndrome radiológico aislado describe hallazgos en las resonancias magnéticas del cerebro y la médula espinal que parecen esclerosis múltiple en personas sin síntomas clásicos de la enfermedad.

Síntomas

Daño en el sistema nervioso relacionado con la EM

En la esclerosis múltiple, la capa protectora de las fibras nerviosas, conocida como mielina, del sistema nervioso central está dañada. Los síntomas se presentan según la ubicación del daño en el sistema nervioso central, e incluyen el entumecimiento, hormigueo, debilidad, cambios visuales, problemas de la vejiga o los intestinos, problemas a la memoria o cambios del estado de ánimo, por ejemplo.

Los síntomas de la esclerosis múltiple varían en función de la persona. Los síntomas pueden cambiar durante el curso de la enfermedad dependiendo de las fibras nerviosas afectadas.

Los síntomas comunes incluyen los siguientes:

  • Entumecimiento u hormigueo.
  • Sensaciones de descargas eléctricas que se producen con ciertos movimientos del cuello, en especial, al inclinarlo hacia delante. Esta sensación se denomina signo de Lhermitte.
  • Falta de coordinación.
  • Problemas para caminar o imposibilidad de hacerlo.
  • Debilidad.
  • Pérdida de la visión parcial o completa que se da, por lo general, en un ojo a la vez. La pérdida de visión suele ir acompañada de dolor durante los movimientos oculares.
  • Visión doble.
  • Visión borrosa.
  • Mareos y falsa sensación de que tú o tu entorno se mueven, lo que se conoce como vértigo.
  • Problemas con la funcionalidad sexual, los intestinos y la vejiga.
  • Fatiga.
  • Habla arrastrada.
  • Problemas de memoria, pensamiento y comprensión de la información.
  • Cambios en el estado de ánimo.

Los pequeños aumentos en la temperatura corporal pueden empeorar de manera temporaria los signos y síntomas de la esclerosis múltiple. Estos no se consideran recaídas de la enfermedad, sino seudorrecaídas.

Cuándo consultar al médico

Programa una cita con un médico u otro profesional de atención médica si tienes algún síntoma que te preocupa.

Causas

Se desconoce la causa de la esclerosis múltiple. Se considera que es una enfermedad de origen inmunitario en la cual el sistema inmunitario del cuerpo ataca a sus propios tejidos. En la esclerosis múltiple, el sistema inmunitario ataca y destruye la sustancia grasa que recubre y protege las fibras nerviosas del cerebro y la médula espinal. Esta sustancia grasa se denomina mielina.

La mielina se puede comparar con el aislamiento que recubre los cables eléctricos. Cuando la mielina protectora se daña y la fibra nerviosa queda expuesta, los mensajes enviados a través de esa fibra nerviosa son más lentos o se interrumpen.

No está claro por qué la esclerosis múltiple se manifiesta en algunas personas y en otras no. Una combinación de factores genéticos y ambientales puede aumentar el riesgo de padecer esclerosis múltiple.

Factores de riesgo

Los factores que pueden aumentar el riesgo de padecer esclerosis múltiple son los siguientes:

  • Edad. La esclerosis múltiple puede ocurrir a cualquier edad; sin embargo, la aparición es más común entre los 20 y los 40 años.
  • Sexo. Las mujeres tienen entre 2 y 3 veces más probabilidades que los hombres de padecer esclerosis múltiple con recaídas y mejorías.
  • Antecedentes familiares. Si uno de tu padre, tu madre, o uno de tus hermanos o hermanas tuvo esclerosis múltiple, el riesgo de que tengas la enfermedad es mayor.
  • Determinadas infecciones. Diversos virus se asocian a la esclerosis múltiple, entre ellos, el virus de Epstein-Barr. El virus de Epstein-Barr es el virus que causa la mononucleosis infecciosa.
  • Raza. Las personas de piel blanca, en especial las de descendencia del norte de Europa, corren un mayor riesgo de tener esclerosis múltiple. Las personas de descendencia asiática, africana o nativa estadounidense corren el menor riesgo. En un estudio reciente, se señala que la cantidad de jóvenes adultos hispanos y de piel negra con esclerosis múltiple puede ser mayor de lo que se pensaba.
  • Clima. La esclerosis múltiple es mucho más común en lugares de clima templado. Entre estos lugares se encuentran Canadá, el norte de Estados Unidos, Nueva Zelanda, el sureste de Australia y Europa.
  • Vitamina D. Tener niveles bajos de vitamina D y una baja exposición a la luz solar se relaciona con un mayor riesgo para esclerosis múltiple. El mes de nacimiento también puede afectar las probabilidades de desarrollar esclerosis múltiple. Esto tiene que ver con los niveles de exposición al sol cuando la madre está embarazada.
  • Obesidad. Las personas que padecen obesidad o que la padecieron durante la infancia tienen un mayor riesgo de desarrollar esclerosis múltiple.
  • Determinadas enfermedades autoinmunitarias. El riesgo de desarrollar esclerosis múltiple es ligeramente mayor si se padecen otras afecciones autoinmunes. Estas incluyen la enfermedad tiroidea, la anemia perniciosa, la psoriasis, la diabetes tipo 1 o la enfermedad inflamatoria intestinal.
  • Fumar. Las personas que fuman tienen un mayor riesgo de padecer esclerosis múltiple con recaídas y mejorías que aquellas que no fuman.
  • Microbioma intestinal. Las personas con esclerosis múltiple pueden tener un microbioma intestinal diferente al de las personas que no la padecen. Se deben hacer más investigaciones para entender esta relación.

Complicaciones

Las complicaciones de la esclerosis múltiple pueden incluir las siguientes:

  • Trastornos del estado de ánimo, como depresión, ansiedad o cambios en el estado de ánimo
  • Rigidez muscular o espasmos
  • Convulsiones, aunque en muy raras ocasiones
  • Debilidad grave o parálisis que ocurre, por lo general, en los brazos o las piernas
  • Problemas de vejiga, intestino o funcionalidad sexual
  • Problemas de concentración y de memoria

Diagnóstico

Examen neurológico que revisa los reflejos de la rodilla

Se necesita un examen neurológico completo y conocer la historia clínica para diagnosticar esclerosis múltiple.

Lesiones de esclerosis múltiple en el cerebro

Resonancia magnética (IRM) cerebral donde se pueden ver lesiones en sustancia blanca asociadas a esclerosis múltiple.

Punción lumbar, también conocida como punción raquídea

Durante una punción lumbar, que también se conoce como punción raquídea, sueles colocarte de costado con las rodillas flexionadas hacia el pecho. Luego, se introduce una aguja en el canal espinal, en la zona lumbar, para recolectar líquido cefalorraquídeo para analizar.

No hay pruebas específicas para la esclerosis múltiple. El diagnóstico se basa en una combinación de los antecedentes médicos, el examen físico, las resonancias magnéticas y los resultados de la punción lumbar. El diagnóstico de esclerosis múltiple también implica descartar otras afecciones que puedan causar síntomas similares. Esto se conoce como diferenciación de diagnóstico.

Las pruebas utilizadas para diagnosticar la esclerosis múltiple incluyen las siguientes:

  • Resonancia magnética, que puede revelar las zonas de esclerosis múltiple en el cerebro y la médula espinal. Estas áreas se llaman lesiones. Puede administrarse un tinte de contraste por vía intravenosa para resaltar las lesiones que muestran que la enfermedad está en fase activa.
  • Punción lumbar, en la que se extrae una pequeña muestra de líquido cefalorraquídeo del canal espinal para analizarla en el laboratorio. Esta muestra puede indicar cambios en los anticuerpos que se relacionan con la esclerosis múltiple. La punción lumbar también ayuda a descartar infecciones y otras afecciones con síntomas parecidos a los de la esclerosis múltiple. Una nueva prueba de anticuerpos para cadenas ligeras libres de tipo kappa puede ser más rápida y menos costosa que las anteriores pruebas de líquido cefalorraquídeo para detectar la esclerosis múltiple.
  • Tomografía de coherencia óptica, que utiliza ondas de luz para producir imágenes del ojo. En la esclerosis múltiple, una afección llamada neuritis óptica causa alteraciones en la retina. La tomografía de coherencia óptica puede utilizarse para medir el grosor de la retina. También puede mostrar daños en la fibra nerviosa de la retina.
  • Pruebas de potenciales evocados, que registran las señales eléctricas producidas por el sistema nervioso en respuesta a determinados estímulos. Una prueba de potenciales evocados puede utilizar estímulos visuales o eléctricos. En estas pruebas, tienes que observar un patrón visual en movimiento, mientras se aplican impulsos eléctricos cortos a los nervios de las piernas o los brazos. Los electrodos miden la rapidez con la que se trasmite la información por las vías nerviosas.
  • Análisis de sangre, para ayudar a descartar otras enfermedades con síntomas similares a los de la esclerosis múltiple. Se están desarrollando pruebas para verificar si hay biomarcadores específicos relacionados con la esclerosis múltiple. Estas pruebas pueden ayudar a diagnosticar la enfermedad.
  • Pruebas neuropsicológicas. Las pruebas neuropsicológicas consisten en revisar el funcionamiento del cerebro. Examinan el pensamiento, la memoria, el lenguaje y las habilidades sociales. También evalúan la personalidad y el estado de ánimo. Un psicólogo con conocimientos específicos, conocido como neuropsicólogo, realiza estas pruebas. Las pruebas neuropsicológicas son importantes en la esclerosis múltiple porque la mayoría de las personas que padecen la enfermedad presentan deterioro cognitivo. Esto puede incluir pérdida de memoria y problemas con el lenguaje y el pensamiento que afectan las actividades cotidianas. El profesional de atención médica podría realizarte una prueba de valor basal poco después de que te diagnostiquen la enfermedad. Es posible que vuelvan a hacerte la prueba con el tiempo.

En la mayoría de las personas con esclerosis múltiple con recaídas y mejorías, el diagnóstico es sencillo. El diagnóstico se basa en un patrón de síntomas relacionados con la esclerosis múltiple y se confirma con los resultados de las pruebas.

En personas con síntomas inusuales o una enfermedad progresiva, puede ser más difícil diagnosticar la esclerosis múltiple. Puede ser necesario realizar más pruebas.

Tratamiento

Sesión de fisioterapia

La fisioterapia puede aumentar la fuerza muscular y aliviar algunos de los síntomas de la esclerosis múltiple.

La esclerosis múltiple no tiene cura. Por lo general, el tratamiento de la esclerosis múltiple se centra en acelerar la recuperación después de los ataques, en desacelerar el avance de la enfermedad y en controlar los síntomas. Algunas personas tienen síntomas tan leves que el tratamiento no es necesario.

Tratamientos para los ataques de esclerosis múltiple

Durante un ataque de esclerosis múltiple, podrías recibir los siguientes tratamientos:

  • Corticoides. Estos medicamentos reducen la inflamación de los nervios. En el caso de la esclerosis múltiple, los corticoides utilizados son la prednisona oral y la metilprednisolona intravenosa. Los efectos secundarios pueden incluir insomnio, aumento de la presión arterial, aumento de los niveles de glucosa en la sangre, cambios en el estado de ánimo y retención de líquidos.
  • Recambio plasmático. Este tratamiento consiste en extraer la parte líquida de la sangre, llamada plasma, y separarla de las células sanguíneas. Luego, las células sanguíneas se mezclan con una solución de proteína (albúmina) y se vuelven a introducir en el cuerpo. El recambio plasmático puede usarse si los síntomas son nuevos o graves y no han respondido a los esteroides. El recambio plasmático también se conoce como plasmaféresis.

Tratamientos para modificar el avance

Existen varias terapias que modifican la enfermedad para la esclerosis múltiple con recaídas y mejorías. Algunas de estas terapias pueden ser beneficiosas para la esclerosis múltiple secundaria progresiva. Hay una disponible para la esclerosis múltiple primaria progresiva.

Gran parte de la respuesta inmunitaria relacionada con la esclerosis múltiple se produce en las primeras etapas de la enfermedad. El tratamiento agresivo con estos medicamentos lo antes posible puede reducir la tasa de recaída y retardar la formación de nuevas lesiones. Estas terapias pueden reducir el riesgo para lesiones y el empeoramiento de la discapacidad.

Muchas de las terapias que modifican la enfermedad y que se utilizan para tratar la esclerosis múltiple conllevan riesgos graves de salud. La terapia adecuada para ti depende de varios factores. Entre estos factores, se incluyen el tiempo que has padecido la enfermedad y tus síntomas. El equipo de atención médica también tiene en cuenta si los tratamientos anteriores para la esclerosis múltiple han funcionado y tus otros problemas de salud. Los costos y los planes de tener hijos en el futuro también son factores para tener en cuenta a la hora de decidir el tratamiento.

Las opciones de tratamiento para la esclerosis múltiple con recaídas y mejorías incluyen medicamentos inyectables, por vía oral o en forma de infusiones.

Los tratamientos inyectables incluyen los siguientes:

  • Medicamentos de interferón beta. Estos medicamentos interfieren en las enfermedades que atacan al organismo. Pueden disminuir la inflamación y aumentar el crecimiento de los nervios. Los medicamentos con interferón beta se inyectan bajo la piel o en el músculo. Pueden reducir la cantidad de recaídas y hacerlas menos graves.

    Los efectos secundarios de los interferones pueden incluir síntomas similares a los de la gripe y reacciones en el sitio de la inyección. Necesitarás análisis de sangre para controlar las enzimas hepáticas porque el daño hepático es uno de los efectos secundarios posibles del uso de interferones. Las personas que toman interferones pueden desarrollar anticuerpos que reducen la eficacia del medicamento.

  • Acetato de glatiramer (Copaxone, Glatopa). Este medicamento puede ayudar a bloquear el ataque del sistema inmunitario a la mielina. El acetato de glatiramer se inyecta bajo la piel. Uno de los efectos secundarios puede ser la irritación de la piel y la hinchazón en el sitio de la inyección.
  • Ofatumumab (Kesimpta, Arzerra). El medicamento ataca a las células que dañan el sistema nervioso. Estas células se llaman linfocitos B. El ofatumumab se administra en forma de una inyección bajo la piel. Puede disminuir el riesgo para nuevas lesiones, y de aparición o empeoramiento de los síntomas. Los posibles efectos secundarios incluyen infecciones, reacciones en el sitio de la inyección y dolores de cabeza.

Los tratamientos por vía oral incluyen los siguientes:

  • Teriflunomida (Aubagio). Este medicamento oral que se toma un vez al día puede reducir las recaídas. La teriflunomida puede causar daño hepático, caída del pelo y otros efectos secundarios. Este medicamento se asocia con defectos de nacimiento cuando lo toman tanto hombres como mujeres. Se deben usar anticonceptivos cuando se toma este medicamento y durante dos años después. Las parejas que deseen lograr un embarazo pueden hablar con un profesional de atención médica sobre las formas de eliminar el medicamento del cuerpo más rápidamente. Si se toma teriflunomida, se deben realizar análisis de sangre de forma regular.
  • Dimetilfumarato (Tecfidera). Este medicamento oral que se toma dos veces al día puede reducir las recaídas. Los efectos secundarios pueden comprender enrojecimiento, diarrea, náuseas y reducción del recuento de glóbulos blancos. Si se toma dimetilfumarato, se deben realizar análisis de sangre de forma regular.
  • Diroximel fumarato (Vumerity). Esta cápsula que se administra dos veces al día es similar al dimetilfumarato, pero suele causar menos efectos secundarios. Está aprobada para el tratamiento de tipos de esclerosis múltiple recurrente.
  • La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) aprobó el fumarato de monometilo (Bafiertam) como un medicamento de liberación prolongada que tiene un efecto lento y constante. La liberación prolongada del medicamento puede ayudar a disminuir los efectos secundarios. Los posibles efectos secundarios incluyen enrojecimiento, daño hepático, dolor abdominal e infecciones.
  • Fingolimod (Gilenya). Este medicamento oral que se toma una vez al día reduce el índice de recaídas. Durante seis horas después de la primera dosis, se controla la frecuencia cardíaca y la presión arterial porque la frecuencia cardíaca puede disminuir. El fingolimod es perjudicial para un bebé en desarrollo. Se debe utilizar un método anticonceptivo cuando se toma este medicamento y durante, al menos, tres días después de dejar de tomarlo. Otros efectos secundarios incluyen infecciones que pueden ser poco frecuentes, pero que son graves; dolores de cabeza; presión arterial alta y visión borrosa.
  • Siponimod (Mayzent). Este medicamento oral, que se toma una vez al día, puede disminuir el índice de recaída y ayudar a retrasar el avance de la esclerosis múltiple. También está aprobado para la esclerosis múltiple secundaria progresiva. Los posibles efectos secundarios comprenden infecciones virales, daño hepático y un recuento bajo de glóbulos blancos. Otros posibles efectos secundarios incluyen cambios en la frecuencia cardíaca, dolores de cabeza y problemas de la vista. El siponimod es perjudicial para un bebé en desarrollo. Se debe utilizar un método anticonceptivo cuando se toma este medicamento y durante, al menos, tres días después de dejar de tomarlo. A algunas personas se les deberá controlar la frecuencia cardíaca y la presión arterial durante seis horas después de la primera dosis. Si se toma este medicamento, se deben realizar análisis de sangre de forma regular.
  • Ozanimod (Zeposia). Este medicamento oral que se toma una vez al día disminuye el índice de recaída de la esclerosis múltiple. Los posibles efectos secundarios incluyen la elevación de la presión arterial, infecciones e inflamación del hígado. El ozanimod es perjudicial para un bebé en desarrollo. Se debe utilizar un método anticonceptivo cuando se toma este medicamento y durante, al menos, tres días después de dejar de tomarlo.
  • Ponesimod (Ponvory). Este medicamento oral se toma una vez al día con un esquema de dosificación de aumento progresivamente. Los posibles efectos secundarios incluyen infecciones de las vías respiratorias, presión arterial alta, irritación en el hígado y cambios en la frecuencia y el ritmo cardíacos. El ponesimod es perjudicial para un bebé en desarrollo. Se debe utilizar un método anticonceptivo cuando se toma este medicamento y durante, al menos, tres días después de dejar de tomarlo.
  • Cladribina (Mavenclad). Este medicamento se receta generalmente como tratamiento de segunda línea para aquellas personas con esclerosis múltiple con recaídas y mejorías. También está aprobado para la esclerosis múltiple secundaria progresiva. Se administra en dos series de tratamiento, repartidas en un período de dos semanas, en el curso de dos años. Los efectos secundarios incluyen infecciones de las vías respiratorias superiores, dolores de cabeza, tumores, infecciones graves y reducción de los niveles de glóbulos blancos. Las personas que padecen infecciones activas de larga duración o cáncer no deben tomar este medicamento. Las personas embarazadas o que están amamantando tampoco deben tomar este medicamento. Se deben utilizar métodos anticonceptivos cuando se toma cladribina y durante los seis meses siguientes. Si tomas cladribina, podría ser necesario que te realicen análisis de sangre de forma regular.

Los tratamientos de infusión incluyen los siguientes:

  • Natalizumab (Tysabri). Es un anticuerpo monoclonal que, como se ha demostrado, disminuye el índice de recaídas y retrasa el riesgo de discapacidad.

    El natalizumab está diseñado para bloquear el movimiento de células inmunitarias potencialmente nocivas desde el torrente sanguíneo hacia el cerebro y la médula espinal. Puede considerarse como tratamiento inicial para algunas personas con esclerosis múltiple con recaídas y mejorías o como tratamiento de segunda línea para otras.

    Este medicamento aumenta el riesgo de contraer una infección viral del cerebro posiblemente grave llamada leucoencefalopatía multifocal progresiva. El riesgo aumenta en las personas que son positivas para los anticuerpos contra el virus JC que causa la leucoencefalopatía multifocal progresiva. Las personas que no tienen los anticuerpos corren un riesgo extremadamente bajo de tener leucoencefalopatía multifocal progresiva.

  • Ocrelizumab (Ocrevus). Este medicamento está aprobado por la FDA para tratar tanto el tipo con recaídas y mejorías como el tipo primario progresivo de la esclerosis múltiple. Este tratamiento reduce el índice de recaídas junto con el riesgo de progresión de la discapacidad en los casos de esclerosis múltiple con recaídas y mejorías. También disminuye la progresión de la esclerosis múltiple primaria progresiva.

    Los ensayos clínicos demostraron que reduce el índice de recaídas de la enfermedad con recaídas y retrasa el empeoramiento de la discapacidad en ambos tipos de la enfermedad.

    Un profesional de la salud administra el ocrelizumab mediante una infusión intravenosa. Los efectos secundarios pueden incluir irritación en el sitio de la inyección, presión arterial baja, fiebre y náuseas, entre otros. Es posible que algunas personas no puedan tomar ocrelizumab, incluidas las que tienen una infección por hepatitis B. El ocrelizumab también puede aumentar el riesgo para infecciones y algunos tipos de cáncer, en especial el cáncer de mama.

  • Ublituximab (Briumvi). Este tratamiento es un anticuerpo monoclonal utilizado para tratar los tipos recurrentes de la esclerosis múltiple. El ublituximab se administra mediante infusión intravenosa bajo observación. El ublituximab puede utilizarse en personas que no pueden tomar ocrelizumab. Los efectos secundarios incluyen reacciones a la infusión, mayor riesgo de infecciones y mayor riesgo de daño fetal.
  • Alemtuzumab (Campath, Lemtrada). Este tratamiento es un anticuerpo monoclonal que disminuye el índice anual de recaídas y presenta beneficios en las resonancias magnéticas.

    Este medicamento ayuda a disminuir las recaídas de esclerosis múltiple mediante el ataque a una proteína en la superficie de las células inmunitarias y la reducción de los glóbulos blancos. Este efecto puede limitar el daño a los nervios causado por los glóbulos blancos. Pero también aumenta el riesgo de contraer infecciones y afecciones autoinmunitarias, lo que incluye un alto riesgo de contraer enfermedades autoinmunitarias de la tiroides y enfermedades renales de origen inmunitario poco frecuentes.

    El tratamiento con alemtuzumab supone cinco días consecutivos de infusiones, seguidos de otros tres días de infusiones un año más tarde. Las reacciones a la infusión son comunes con el alemtuzumab.

    El alemtuzumab solo puede obtenerse a través de profesionales de atención médica registrados. Las personas tratadas con el medicamento deben inscribirse en un programa especial de vigilancia de la seguridad de medicamentos. El alemtuzumab suele recomendarse para quienes tienen esclerosis múltiple agresiva o como tratamiento de segunda línea si otros medicamentos para la esclerosis no funcionaron.

Tratamientos para los síntomas de la esclerosis múltiple

Estos tratamientos pueden ayudar a aliviar algunos de los síntomas de la esclerosis múltiple.

  • Terapia. Un fisioterapeuta o un terapeuta ocupacional puede enseñarte ejercicios de estiramiento y fortalecimiento. El terapeuta también puede enseñarte a utilizar dispositivos que te faciliten las tareas cotidianas.

    La fisioterapia y un dispositivo de ayuda para la movilidad, en caso necesario, también pueden ayudar a controlar la debilidad de las piernas y a mejorar la marcha.

  • Relajantes musculares. Puedes tener rigidez o espasmos musculares, en especial en las piernas. Los relajantes musculares, como el baclofeno (Lioresal, Gablofen), la tizanidina (Zanaflex) y la ciclobenzaprina (Amrix, Fexmid), pueden ayudar. El tratamiento con onabotulinumtoxina A (Botox) es otra opción para las contracciones musculares.
  • Medicamentos para reducir la fatiga. La amantadina (Gocovri), el modafinilo (Provigil) y el metilfenidato (Ritalin, Concerta) se han utilizado para reducir la fatiga relacionada con la esclerosis múltiple. Sin embargo, en un estudio reciente se determinó que estos medicamentos no fueron mejores que el placebo para reducir la fatiga relacionada con la esclerosis múltiple y causaron más eventos adversos. Pueden recomendarse algunos medicamentos utilizados para tratar la depresión, como la fluoxetina (Prozac) y el bupropión (Wellbutrin).
  • Medicamentos para aumentar la velocidad de la marcha. La dalfampridina (Ampyra) puede aumentar ligeramente la velocidad de la marcha en algunas personas. Los posibles efectos secundarios son infecciones de las vías urinarias, vértigo, insomnio y dolores de cabeza. Las personas con antecedentes de convulsiones o disfunción renal no deben tomar este medicamento.
  • Otros medicamentos. También se pueden recetar medicamentos para la depresión, el dolor, la disfunción sexual, el insomnio y los problemas de control de la vejiga o los intestinos relacionados con la esclerosis múltiple.

Descubrimientos recientes o terapias nuevas

El inhibidor de la tirosina quinasa de Bruton es una terapia en estudio para la esclerosis múltiple con recaídas y mejorías y la esclerosis múltiple secundaria progresiva. Actúa principalmente alterando la funcionalidad de los linfocitos B, que son células inmunitarias del sistema nervioso central.

Otra terapia en estudio para la esclerosis múltiple es el trasplante de células madre. Este tratamiento destruye el sistema inmunitario de una persona con esclerosis múltiple y lo reemplaza por células madre sanas trasplantadas. Los investigadores siguen estudiando si este tratamiento puede disminuir la inflamación en las personas con esclerosis múltiple y ayudar a reiniciar el sistema inmunitario. Los posibles efectos secundarios incluyen fiebre e infecciones.

Se ha demostrado que un tipo de proteína denominada CD40L, que está presente en las células T, juega un papel en la esclerosis múltiple. Las investigaciones recientes muestran que bloquear esta proteína puede ayudar a controlar la enfermedad.

Un nuevo medicamento, un inhibidor de fosfodiesterasa, también se encuentra en estudio. Este medicamento reduce la inflamación mediante la modificación de las respuestas dañinas del sistema inmunitario en la esclerosis múltiple.

A su vez, los investigadores están obteniendo más información sobre la actuación de las terapias existentes que modifican la enfermedad para disminuir las recaídas y reducir las lesiones en el cerebro relacionadas con la esclerosis múltiple. Se necesitan estudios adicionales para determinar si el tratamiento puede retrasar la discapacidad causada por la enfermedad.

Estilo de vida y remedios caseros

Para ayudar a aliviar los síntomas de la esclerosis múltiple, intenta lo siguiente:

  • Descansar mucho. Analiza tus hábitos de sueño para asegurarte de que estés durmiendo lo mejor posible. Si padeces afecciones como la apnea obstructiva del sueño, acude a un profesional de atención médica y recibe tratamiento.
  • Hacer ejercicio. Si tienes esclerosis múltiple de leve a moderada, hacer ejercicio con regularidad te ayudará a mejorar la fuerza, el tono muscular, el equilibrio y la coordinación. Si el calor empeora tus síntomas, la natación u otros ejercicios en el agua son buenas opciones. También se recomiendan otros tipos de ejercicios leves a moderados a las personas que padecen esclerosis múltiple. Algunos de ellos son caminatas, estiramientos, ejercicios aeróbicos de bajo impacto, bicicleta fija, yoga y taichí.
  • Enfriarte. Para algunas personas con esta enfermedad, los síntomas de la esclerosis múltiple suelen empeorar cuando sube la temperatura del cuerpo. Ayuda mantenerse fresco y utilizar bufandas o chalecos ligeros.
  • Seguir una alimentación equilibrada. Las investigaciones sugieren que seguir la dieta mediterránea puede estar relacionado con un menor riesgo para empeoramiento de la discapacidad en la esclerosis múltiple. La dieta mediterránea incluye frutas y verduras, granos o cereales integrales, legumbres, frutos secos y aceite de oliva. También implica no comer grandes cantidades de carnes rojas, mantequilla, azúcar y otros alimentos poco saludables. Algunas investigaciones indican que la vitamina D podría beneficiar a las personas que padecen esclerosis múltiple.
  • Reducir el estrés. El estrés puede desencadenar o empeorar tus síntomas. Para combatirlo, puede ser útil hacer yoga, taichí, masajes, ejercicios de meditación o ejercicios de respiración profunda.

Medicina alternativa

Muchas personas con esclerosis múltiple utilizan una variedad de tratamientos alternativos o complementarios para ayudar a controlar los síntomas como la fatiga y el dolor muscular.

El ejercicio, la meditación, el yoga, los masajes, una alimentación más saludable, la acupuntura y las técnicas de relajación pueden ayudar a mejorar el bienestar mental y físico general.

De acuerdo con las pautas de la American Academy of Neurology (Academia Estadounidense de Neurología), los estudios de investigación señalan claramente que el extracto de cannabis por vía oral puede aliviar los síntomas como las contracciones musculares y el dolor. No hay evidencia suficiente de que el cannabis en alguna otra forma de consumo sea eficaz para controlar otros síntomas de la esclerosis múltiple.

Se recomienda la ingesta diaria de 2000 a 5000 unidades internacionales de vitamina D3 al día en las personas con esclerosis múltiple. La conexión entre la vitamina D y la esclerosis múltiple se respalda con la asociación entre la exposición a la luz solar y el riesgo para esclerosis múltiple.

Estrategias de afrontamiento, y apoyo

Con el tiempo, encontrarás estrategias que te ayuden a sobrellevar el estrés de una enfermedad crónica como la esclerosis múltiple. Hasta ese momento, los siguientes consejos podrían ayudarte:

Obtén suficiente información sobre la esclerosis múltiple para tomar decisiones sobre tu atención médica

Pregunta al equipo de atención médica sobre tu esclerosis múltiple, incluidos los resultados de las pruebas, las opciones de tratamiento y, si lo deseas, tu pronóstico. Cuanto más te informes sobre la esclerosis múltiple, más seguridad sentirás a la hora de tomar decisiones sobre el tratamiento.

Mantente cerca de tus familiares y amigos

Mantenerte cerca de las personas con las que tienes una relación estrecha te ayudará a enfrentar la esclerosis múltiple. Los familiares y amigos pueden brindarte el apoyo práctico que podrías necesitar, como ayudarte con las tareas de tu casa si estás en el hospital. Pueden convertirse en un apoyo emocional cuando te sientas abrumado por tener esclerosis múltiple.

Busca a alguien con quien hablar

Busca a una persona que esté dispuesta a escucharte hablar sobre tus esperanzas y temores. Puede ser un familiar o un amigo. También podrían resultarte útiles el interés y la comprensión de un terapeuta, un trabajador social médico, un miembro de la iglesia o un grupo de apoyo para personas con esclerosis múltiple.

Preparación antes de la cita

Programa una cita con un médico u otro profesional de atención médica si tienes algún síntoma que te preocupa.

Si el profesional de atención médica sospecha que puede tratarse de esclerosis múltiple, es posible que te remita a un médico que se especializa en las afecciones del cerebro y el sistema nervioso, llamado neurólogo.

Debido a que las citas médicas pueden ser breves, es aconsejable ir preparado. A continuación, encontrarás información que te ayudará a prepararte.

Qué puedes hacer

  • Ten en cuenta las restricciones previas a la cita médica. Cuando programes la cita, asegúrate de preguntar si debes hacer algo con anticipación, por ejemplo, restringir tu alimentación.
  • Anota los síntomas que tengas, incluidos aquellos que no parezcan estar relacionados con el motivo por el que programaste la cita.
  • Anota información personal importante, incluidas las situaciones de gran estrés o los cambios recientes en tu vida.
  • Haz una lista de todos los medicamentos, las vitaminas o los suplementos que estás tomando y las dosis.
  • Pídele a un familiar o a un amigo que te acompañe. En ocasiones, puede ser muy difícil recordar toda la información que se proporciona durante una cita médica. La persona que te acompañe podría recordar algún detalle que tú hayas pasado por alto u olvidado.
  • Anota las preguntas que quieras hacerle al equipo de atención médica.

Tu tiempo con el equipo de atención médica es limitado; por eso, preparar una lista de preguntas puede ser útil para aprovecharlo al máximo. Clasifica las preguntas desde las más importantes a las menos, en caso de que se acabe el tiempo. En el caso de la esclerosis múltiple, algunas preguntas básicas que deben hacerse son las siguientes:

  • ¿Cuál es la causa más probable de los síntomas?
  • ¿Qué tipo de pruebas deben hacerme? ¿Requieren alguna preparación especial?
  • ¿Suele esta afección ser temporal o crónica?
  • ¿Avanzará mi afección?
  • ¿Qué tratamientos hay disponibles?
  • Tengo otras enfermedades. ¿Cuál es la mejor manera de controlar estas enfermedades de manera conjunta?

No dudes en hacer otras preguntas.

Qué esperar del médico

Prepárate para responder preguntas como las siguientes:

  • ¿Cuándo comenzaron los síntomas?
  • ¿Son continuos los síntomas, o aparecen y desaparecen?
  • ¿Cuál es la intensidad de los síntomas?
  • ¿Hay algo que parezca mejorar los síntomas?
  • ¿Hay algo que parezca empeorarlos?
  • ¿Alguien de tu familia tiene esclerosis múltiple?
Last Updated: March 7th, 2025

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